Un sábado cualquiera de otoño y el despertador suena a las 6:00 Am. Un beso de buenos días, levantarse sin pereza, preparar algo para desayunar, coger las bicis y todo lo necesario para rodar 4 horas que dan para más de 120km. Estiramientos, ducha y la mañana termina con un brunch.

Esto si es un planazo para hacer con tu pareja en el fin de semana.Cuando compartes tus días con alguien que también es del mundillo, entrenar se hace más llevadero y el concepto de entrenar demasiado esta mucho más lejos.

Si tu pareja es triatleta siempre hay alguien con quien intercambiar las impresiones sobre lo que han sido las sesiones de entrenamiento, alguien que escucha con atención sobre tus esfuerzos y sacrificios, sabiendo de lo que hablas y hasta haciendo preguntas precisas. Cuando tu novi@ es triatleta son raros los días de pereza y más fácil encontrar motivos para entrenar. Cuando tu otra mitad también es del gremio, la percepción de que estas gastando demasiado dinero en esta actividad de ocio se queda solo en eso, una vaga percepción.

Al cabo de un tiempo de estar saliendo con un@ triatleta te das cuenta que las citas más largas son encima de una bicicleta con prendas de lycra puestas, que te cortas menos para llevar las medias de compresión, empiezas a vestir más “deportivo”, te sientes extraño si tu pareja se despierta antes que tu para entrenar y también que eres mucho más espectador que antes.Yo lo he vivido y reconozco que me ha gustado. Se lo que es entrenar con mi pareja para que dispute un medio ironman y también estar esperando en la meta. He convivido con una triatleta y es genial poder compartir tu pasión con tu pareja, hay cantidad de momentos extraordinarios cuando tienes a tu lado a una una de ellas…

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Pero aun con todo lo anterior y amando este deporte, si me preguntas que si me gustaría que mi novia compitiese en triatlón, sinceramente prefiero que no lo haga.

No quiero que mi pareja me felicite por haber hecho series realmente rápidas, quiero alguien que con cariño me diga que me ve demasiado delgado. No quiero que me pregunte sobre como entrenar, quiero que me haga olvidarlo cuando no lo estoy haciendo. Quiero que mi pareja le guste salir a tomar algo, que me presente a personas que no saben nada de este deporte. Aprecio que me invite a pensar y sentir fuera de este micro-mundo pero aun así, si ella decide empezar a practicarlo, seré el primero en animarla ayudarla a que llegue a la meta.
Me gusta hablar de equilibrios, de un buen balance y bajo mi punto de vista es más sencillo tomarse el triatlón simplemente como un deporte si después de entrenar desconectas de todo ello y con un@ triatleta en casa es más complicado hacerlo. Sin saberlo uno se empieza a olvidarse de muchas cosas que están sucediendo fuera del deporte.
Cada cual encuentra el balance en puntos diferentes como cada cual se toma más o menos en serio esto del triatlón.

El autor del articulo es Hilario Real; psicólogo y triatleta elite español viviendo en Australia. Hilario además es entrenador de triatlón, atletismo y natación. Puedes leer más en su blogwww.edlitamcoaching.com